En Chile, según cifras del Ministerio de Medio Ambiente, cada persona genera 1,26 kilos de desechos diarios y a nivel nacional 24 mil toneladas al día. Esto coloca a Chile como el  país número #1 del ranking sudamericano por la mayor cantidad de basura producida por persona en una jornada. Además, se estima que la tasa de reciclaje de envases llega apenas a un 12%. Este es el contexto del que parte la nueva Ley de Reciclaje y Responsabilidad Extendida del Productor (REP). En esta nota, podrás encontrar todo lo que debes saber sobre la nueva normativa. 

Ley REP: un instrumento para la gestión de residuos 

A pesar de la deuda que aún tiene con el reciclaje, que se refleja en las cifras dadas, en los últimos años Chile está registrando un avance. La aplicación de la nueva Ley REP es un paso adelante en materia de reciclaje y gestión ambiental. Esta normativa obliga a los fabricantes a organizar y financiar la gestión de los residuos derivados de sus productos.  

La Ley REP determina que a partir del 2023 las empresas productoras chilenas deben pasar de un “modelo lineal” a un “modelo circular” en materias primas. Se trata de que tanto las empresas, como gestores y consumidores, se hagan cargo de su rol en la cadena de reciclaje. Es decir, un nuevo panorama en términos de reciclaje, que nos acerca a un desarrollo más sostenible. 

La Ley REP es un instrumento económico de gestión de residuos. Es una herramienta para lograr que las empresas se hagan responsables de la gestión de los residuos. Esto abarca también los envases y embalajes de los productos que se ponen en el mercado. Las empresas deben cumplir con las metas de reciclaje establecidas, a través de la recolección, valorización y trazabilidad de los residuos generados, en la cadena de reciclaje en Chile.   

Respecto al reciclaje, la normativa establece cinco categorías de productos prioritarios: 

Aceites y lubricantes 

Se creará un sistema que se haga cargo de la recolección, transporte y valorización de los aceites lubricantes usados (ALU). 

Aparatos eléctricos y electrónicos 

Se trata de productos de consumo masivo, que generan un alto volumen de residuos. Además, algunos contienen componentes o elementos peligrosos, como plomo o mercurio. 

Pilas y baterías 

El desarrollo de la electromovilidad ya está haciendo que el uso de estos productos aumente. Las pilas y baterías se pueden revalorizar en aplicaciones de segundo uso o en aplicaciones de reciclaje. 

Neumáticos y envases 

Desde el 2023, las empresas que importan neumáticos deberán reciclar el 25% de los neumáticos y recolectar el 50%. 

Embalajes 

Los productores e importadores que introduzcan envases y embalajes al mercado chileno estarán obligados a inscribirse en el Registro de Emisiones y Transferencia de Contaminantes (RETC). Además, deberán entregar la información que se les solicite. 


¿Cuáles son las obligaciones de las empresas que establece la ley REP? 

La Ley REP incluye una serie de obligaciones que deberán ser cumplidas por los productores de productos prioritarios. Entre ellas, se encuentra la tarea de informar de forma anual a través del Registro de Emisiones y Transferencia de Contaminantes. En este documento, las empresas deberán informar acerca de los principales aspectos de su gestión de residuos.  

Además, las empresas deberán cumplir con las metas de recolección y valorización de residuos que se fijen para cada categoría de producto. Por último, la ley REP establece otras obligaciones como ecodiseño; certificación, rotulación y etiquetado de productos; sistemas de depósito y reembolso, entre otras. 

Las metas de reciclaje serán progresivas de cara al 2035. Las metas parten del 5% y alcanzan hasta el 70%, dependiendo de cada tipo de material. Para lograr esto, la Ley REP crea la figura de los sistemas de gestión. Los sistemas de gestión se encargan de la recolección de los residuos puerta a puerta, el pre tratamiento y la valorización, evitando que éstos lleguen a rellenos sanitarios.  

Los sistemas de gestión son un mecanismo instrumental para que los productores, individual o colectivamente, den cumplimiento a las obligaciones establecidas en el marco de la responsabilidad extendida del productor, a través de la implementación de un plan de gestión. 

Estas organizaciones, también conocidas en el mundo como “PROs” (Producer Responsibility Organisations) o “Compliance Scheme”, deben ser entidades colectivas sin fines de lucro y deben ser propiedad en su totalidad de las empresas productoras de productos prioritarios (PPP). Además, no deben repartir utilidades entre sus accionistas. 

Si no se adhieren a la ley, las empresas están expuestas a grandes multas. Las infracciones graves se castigarán con multas de hasta 10 mil unidades tributarias anuales. La normativa establece varias faltas principales. Entre ellas se encuentran la no inscripción en el registro, el uso de un sistema de gestión no autorizado, o no facilitar el informe final de metas de recolección y valorización de residuos. 

Los 11 principios de la ley REP 

El objetivo de la ley REP es disminuir la generación de residuos y fomentar su reutilización. De esta manera, se permite que el residuo vuelva a la cadena productiva como parte de las materias primas para crear un nuevo bien o producto. Esta es una de las claves de la economía circular. Pero además de esto, la ley REP se basa en algunos principios, que determinan la viabilidad y eficacia de los nuevos instrumentos de control. 

1. El que contamina paga 

La idea es que la entidad que genera un residuo se haga responsable por este. Esto se refleja en la internalización de los costos y en la gestión asociada a su manejo. 

2. Gradualismo 

Como dijimos, las metas que propone la ley REP son graduales, de cara al 2035. De esta manera, tanto las obligaciones como los instrumentos de control serán establecidas o exigidas de manera progresiva. Por otro lado, la instrumentación también dependerá de variables como la cantidad y peligrosidad de los residuos o el impacto económico y social. 

3. Inclusión 

La idea es que la aplicación de esta ley integre a sujetos sociales como los recicladores de base. De esta manera, se establecen una serie de medidas de capacitación, financiación y formalización en los sistemas de gestión.  

4. Jerarquía en el manejo de residuos:  

Otra de las claves de la ley REP es establecer una preferencia en el manejo de los residuos. En primer lugar, se ubica la prevención en la generación de residuos. Luego, la normativa prioriza la reutilización, el reciclaje de estos o de uno o más de sus componentes y la valorización energética de los residuos. En último lugar se ubica la eliminación. 

5. Libre competencia:  

Se establece la libre competencia en el funcionamiento de los sistemas de gestión y la operación de los gestores 

6. Participativo:  

Además del funcionamiento económico, la normativa involucra a la sociedad a través de la educación y la opinión. De esta manera, se fomentan hábitos de reciclaje. 

7. Precautorio: 

La ley REP establece que no se podrá invocar la falta de certeza científica para dejar de implementar las medidas para disminuir el riesgo de daños para el medio ambiente y la salud humana derivado del manejo de residuos. 

8. Preventivo:  

Otra de las dimensiones de la nueva normativa es que incluye una serie de medidas destinadas a mejorar los hábitos en el uso de insumos y materias primas en los procesos productivos. Estas acciones también abarcan el consumo, para evitar la  generación de residuos 

9. Responsabilidad del generador de un residuo:  

La ley establece que el generador de un residuo es responsable de éste. Esta responsabilidad se extiende durante toda la vida del residuo: desde su generación hasta su valorización o eliminación, en conformidad a la ley. 

10. Transparencia y publicidad:  

La gestión de residuos se efectuará con transparencia, de manera que la comunidad pueda acceder a la información relevante sobre la materia. 

11. Trazabilidad:  

Se establecerán un conjunto de generación de residuos para conocer las cantidades, ubicación y trayectoria de un residuo o lote de residuos a lo largo de la cadena de manejo, con el fin de hacer más eficaz su gestión.